El papel del padre

Autor: Esteban Braham
Fuente: Medico del Alma

Me veo de pronto frente al monitor, cursor parpadeante, silencio en la casa, una luz tenue y mis pensamientos que me arrojan en esta silla para continuar con el proyecto que inicie hace ya unos meses, mi inconsciente gritando en la madrugada “es hora de escribir” tal como si hubiese programado mi mente para terminar cada entrada al final de cada mes, cuando la luna esta llena o simplemente cuando he reunido las suficientes experiencias que se agolpan en mi garganta con ganas de gritar tan fuerte !YA BASTA! basta de tanto maltrato a los pequeños, basta de tanta ignorancia en los padres, basta de escoger el camino largo y difícil de las prohibiciones, basta de romper los lazos a edades tempranas, basta de hacer caso al sistema capitalista, basta de negar nuestra naturaleza mamifera, basta de negar nuestros cuerpos, basta de negar el poderoso poder femenino, basta de subyugar la energía masculina, !basta, basta, basta! El mundo está lo suficientemente dañado como para continuar éste camino de deterioro.  Acaso ¿No son suficiente las guerras para hacernos reflexionar? ¿No son lo suficiente escandalosas las noticias como para hacer un alto y pensar? ¿No son bastante claras las injusticias diarias que vemos en la calle como para decidir hacer algo por el prójimo? ¿No son tan evidentes las leyes absurdas y desiguales como para elegir tratarnos con amor? ¿El mensaje de las diferentes religiones y filosofías no es lo suficientemente claro? ¿Qué está pasando con nosotros?  Me da la idea como de ser un rebaño de mamíferos sin líder, sin pradera, sin motivos para seguir juntos, alimentándonos por necesidad y no por placer, reuniéndonos por compromiso y no por amor, existiendo mas no viviendo, sociedad carente de padre, desprotegida, vulnerable, sin esa seguridad de tener alguien que te cuida que solo el padre puede dar, sensación de tener respaldo, seguridad, fortaleza;  mundo civilizado que enterraste la fuerza masculina debajo de una igualdad efímera y dañina, que engañaste a las mujeres para dejaran a sus hijos al cuidado de extraños y ahora me doy cuenta de que nos engañaste a nosotros también, de abandonar nuestra capacidad de defender a nuestras familias . . . ira, furia, calor en el pecho que nace del corazón, sensación que me ahoga las palabras y que me hace cerrar los puños y pensar una sola cosa “a mi familia nadie la toca, ellas están conmigo y yo no permitiré que nada ni nadie le haga daño” eso incluye el absurdo estereotipo de mujer perfecta que nos están vendiendo, y también los estúpidos prejuicios sobre educación y no olvidar toda la culpa, el sarcasmo, las frases pasivo agresivas, esconder las emociones, escuchar a los medios, silenciar la intuición !NO! no entrarán a mi casa, no tocarán a mi familia, aprieto los dientes y digo !NO! gruño y busco algo con que defender lo que es mio y tanto amo . . . ¿Llegaría a matar por defender a mi hija y a mi esposa? sin dudarlo, entonces ¿Que estoy dispuesto a hacer para defenderlas de nuestra “sociedad civilizada”? y es aquí donde me doy cuenta del importante papel del padre en nuestra sociedad, de la gran responsabilidad que llevamos los que tenemos la fortuna de tener hijos y que sin dudar me atrevo a decir de que no lo estamos haciendo.

El padre cargado de todo el sentido arquetipico es quien siembra en el vientre femenino el inicio de la vida, así pues nuestra primera capacidad simbólica es la de sembrar en nuestra sociedad, en nuestras familias pensamientos que den vida, pensamientos con potencial de crecimiento, quiero decir que los hombres con nuestras palabras somos los que inoculamos las creencias en la sociedad, por lo que al ser impecables en la forma de hablar, articulando palabras bondadosas podemos decidir un cambio real cada día.

El padre después de fecundar el ovulo se dedica a traer todo el alimento necesario al nido que la mujer esta haciendo, eso nos convierte en los proveedores de nuestra especie, nos lleva a recorrer grandes distancias en búsqueda de los frutos, a tomar riegos, a cazar, todo eso con el fin de llevar lo necesario a la familia, ahora es momento de recuperar esa capacidad y liberarnos de las cadenas invisibles que los prejuicios han formado y darnos cuenta de que somos nosotros lo que debemos traer al hogar alimentos sanos, somos nosotros lo que le dimos entrada a la televisión, a las falsas necesidades, a los alimentos basura, es tiempo de cambiar eso y volver a nuestro origen y solo traer a la casa las cosas y alimentos que ayuden a nuestros cachorros a crecer sanos.

El padre al nacer su hijo:  La tome en mis brazos y todos los miedos desaparecieron, todas las inseguridades se hicieron pequeñas pues el objetivo era claro,  obvio,  salvaje,  primario en todo el sentido,  en las entrañas palpitaba y desgarraba desde adentro si no se le daba salida, se sentía como fuego que crepita, las brazas hablaban gritando “yo te defenderé, yo te cuidare hasta que seas capaz de hacerlo por ti misma”,  un amor nunca antes sentido que tranquiliza el volcán que había en mi interior y mire a mi mujer con ojos de  infinito agradecimiento pues de nuestra unión de amor se ha creado algo que huele a presencia de Dios, veo a mi mujer así como cuando nuestros ancestros presenciaban un eclipse, pero ahora acabo de presenciar que en su vientre se gesto la vida misma, tierra fértil que germina cualquier semilla, te admiro y te defenderé hasta con mi último aliento, te amo y te amaré por siempre, a ti que me das la oportunidad de permanecer por siempre en este mundo por medio del eco de nuestra descendencia, gracias.

Mis palabras no alcanzan para describir lo que quiero compartir hoy a todos los padres que me puedan leer, esto es un llamado de guerra, es un aullido en la noche, es un golpe en el pecho para que reflexionemos, hemos dejado a nuestras familias al descubierto, hemos permitido que cualquiera entre a nuestras cuevas, que cosifiquen a nuestras mujeres, incluidas nuestras hijas, hemos dejado que las madres alimenten a los bebes con otras cosas que no sea su propia leche (fuente de todo lo necesario para garantizar el adecuado crecimiento físico, mental y emocional), hemos ahogado nuestro rugido bajo un prejuicio de que el hombre no debe de ser agresivo pero ha sido malentendido, el hombre debe de ser agresivo cuando se trate de defender a los suyos, y en mi opinión habremos muchos hombres domesticados, viendo cada día como la civilización maltrata a nuestras familias, por eso invito a los que me estén leyendo a tomar cartas en el asunto, reflexionar y actuar, actuar, actuar los hombres somos de acciones, actuar, actuar, actuar con estas siguientes propuestas:

1.- Seamos impecables con las palabras, que de nuestra boca salgan enunciados llenos de vida pues somos nosotros los que creamos en gran medida lo que la sociedad piensa.

2.- Vivamos de cerca el embarazo de nuestras mujeres, comprendiendo cada etapa, escuchando sus emociones, compartiendo las nuestras, somos totalmente diferentes pero complementarios.

3.- Luchemos por tener una participación activa en el parto, es nuestro también, debemos estar ahí, no permitamos que nos dejen fuera, incluso pidamos recibir a nuestros hijos con nuestras propias manos y que seamos los que los acompañen en sus primeras respiraciones.  Solicitemos que nos los dejen a nosotros en vez de en el cunero, si  necesita descansar la madre, pues que los hijos duerman en el pecho peludo de su padre.

4.- Evitemos la separación temprana de nuestros hijos, como ya he explicado en otras entradas, es muy importante para nuestros hijos permanecer con los padres la mayor cantidad de tiempo (no poco pero de calidad) por lo menos los tres primeros años de vida, pues garantizará el optimo desarrollo neuronal y emocional, que en el futuro los frutos de esos tres primeros años nos harán estar muy satisfechos de haberlo conseguido.

5.- Fomentemos el crecimiento y desarrollo de nuestros hijos con respeto y amor, por eso no use la palabra educar pues siento que tiene un sentido como de imposición, más bien me gusta decir criar, así es, criemos a nuestros hijos con amor, los golpes, reproches, regaños y castigos NO son el mejor camino, son el camino de la agresividad y ya hay bastante de eso en el mundo como para seguir sembrando eso, en cambio educar con amor, con respeto es algo que da como resultado niños más tranquilos, creativos, intuitivos e inteligentes, ya hay muchos autores escribiendo sobre crianza respetada así que no existe el pretexto anacrónico de decir que nadie nos enseña a ser padres, ponte a leer.

6.- Cuidemos nuestros matrimonios pues es la relación de pareja la que dará la estabilidad necesaria a toda la familia para el adecuado desarrollo, no es el dinero, ni los logros profesionales, primordialmente es la unión de papá y mamá, el amor que se tengan, la complicidad que manejen la que ocasionará una familia peculiarmente sana, ya que en la actualidad se considera al matrimonio como si fuera fastfood, y es de esta unión donde se forjarán los futuros habitantes del mundo,  es indispensable que sean papá y mamá los que estén presentes día a día en esta hermosa aventura, luchemos por que así sea.

7.- Defendamos la lactancia materna y digo defendamos pues esta ya se ha convertido en una guerra donde los medios de publicidad, la industria farmacéutica, los prejuicios y la ignorancia están pujando para que la lactancia desaparezca, pero les digo con toda la evidencia profesional y científica que tengo de que la lactancia es el boleto seguro para un optimo crecimiento y desarrollo, pero somos nosotros los que defenderemos a las vulnerables madres cuando las dudas y miedos les carcoman, basta con decir “yo te apoyo, sigamos con la lactancia, recuerda que es lo mejor para toda la familia”.

Lo más probable es que sea tu mujer la que te traiga el periódico a leer mis palabras, y si eso es así. . . sonríe, tienes una mujer que te visualiza de esta manera, que te considera su pareja, capaz de estar a su lado y defenderla, que quiere sentir que estas ahí para demostrarle que la amas de la forma más primaria que poseemos como machos de la especie, de cualquier forma si eres hombre y estás leyendo estas palabras te reto a que las reflexiones,  creo que hemos perdido gran parte de la fuerza masculina que antes existía, nos hemos vuelto tibios, hemos dejado de darle a este mundo esa energía que era capaz de revolucionar toda una cultura, estamos dormidos sin percibir el peligro, con la creatividad embrutecida y la conciencia anestesiada, DESPERTEMOS y recuperemos nuestra energía masculina, DEFENDAMOS nuestras familias y REORIENTEMOS el curso de nuestra sociedad.

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