Recomendaciones de la OMS para el parto y el nacimiento

Autor: Organización Mundial de la Salud (OMS).

Fuente: www.who.int/es

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dictado desde el año 1985 esta serie de recomendaciones para la atención del parto (y nacimiento) que respaldan tus derechos (y de tu hijo o hija) a la hora de parir.

En Chile el programa Chile Crece Contigo comparte las recomendaciones de la OMS. Puedes ver y descargar el documento oficial en este enlace.

Por el bienestar de la nueva madre, durante el parto:

• Un miembro elegido de su familia debe tener libre acceso durante el parto y todo el periodo postnatal. Además, el equipo sanitario también debe prestar apoyo emocional.

• Las mujeres que dan a luz en una institución deben conservar su derecho a decidir sobre vestimenta (la suya y la del bebé), comida, destino de la placenta y otras prácticas culturalmente importantes.

• La inducción y conducción del parto debe reservarse para indicaciones médicas específicas. Ninguna región debería tener más de un 10 % de inducciones.

• No está indicado rasurar el vello púbico o administrar un enema antes del parto.

• Debe recomendarse caminar durante la dilatación, y cada mujer debe decidir libremente qué posición adoptar durante el expulsivo.

• No se recomienda colocar a la embarazada en posición dorsal de litotomía durante la dilatación y el expulsivo.

• Se recomienda controlar la frecuencia cardiaca fetal por auscultación durante la primera fase del parto, y con mayor frecuencia durante el expulsivo.

• No existe evidencia de que la monitorización fetal rutinaria tenga un efecto positivo sobre el resultado del embarazo. La monitorización fetal electrónica sólo debe efectuarse en casos cuidadosamente seleccionados por su alto riesgo de mortalidad perinatal, y en los partos inducidos.

• No está justificada la rotura precoz artificial de membranas como procedimiento de rutina.

Durante el  periodo expulsivo:

• Debe protegerse el perineo siempre que sea posible. No está justificado el uso sistemático de la episiotomía.

• Debe evitarse la administración rutinaria de analgésicos o anestésicos (salvo que se necesiten específicamente para corregir o prevenir alguna complicación).

Sobre Cesáreas:

• Algunos de los países con una menor mortalidad perinatal en el mundo tienen menos de un 10 % de cesáreas. No puede justificarse que ningún país tenga más de un 10-15 %.

• No hay pruebas de que después de una cesárea previa sea necesaria una nueva cesárea. Después de una cesárea debe recomendarse normalmente un parto vaginal, siempre que sea posible una intervención quirúrgica de emergencia.

• La ligadura de las trompas de Falopio no es una indicación de cesárea. Existen métodos más sencillos y seguros de esterilización tubárica

Después del Nacimiento, por el bienestar de la nueva madre y su bebé:

• No separar al recién nacido de su madre, ya que hacerlo conlleva perjuicios para la salud física, emocional y mental del bebé  y de la madre; además no aporta ningún beneficio.

No separar significa:

• No cortar el cordón umbilical hasta que deje de latir. La placenta sigue enviando sangre, rica en oxígeno, al bebé, además de otros nutrientes, facilitándole el inicio de la respiración pulmonar.

• Que el bebé sea puesto inmediatamente en contacto piel con piel con su madre  y permanezca así durante horas, sin interrupción. El contacto piel con piel inmediato del recién nacido y su madre tras el nacimiento, regula el ritmo cardíaco, la temperatura, la glucosa en sangre y el sistema inmunitario del bebé. La separación provoca que el recién nacido se sienta desamparado y sufra estrés. Las exploraciones pediátricas necesarias tras el nacimiento pueden hacerse sobre el pecho de la madre, mientras se inicia la lactancia. Siempre que el apgar del bebé lo permita.

• Facilitar el inicio temprano de la lactancia materna. Debe proporcionarse a la madre la intimidad necesaria para que el bebé tome el pecho en las primeras dos horas de vida por sí mismo. El  cuerpo de la madre proporciona todo el calor que el bebé necesita, además de numerosos beneficios.

• Promover el alojamiento conjunto durante la estancia en el hospital. Esto facilita el apego materno y la lactancia, a la vez que disminuye la incidencia de depresión postparto.

Revisa la web de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Reiteramos, en Chile el programa Chile Crece Contigo comparte las recomendaciones de la OMS respecto a la atención de los nacimientos. Puedes ver y descargar el documento oficial en este enlace.

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